lunes, 15 de noviembre de 2010

Lo que el fin de semana da de sí.

Felicidades a Los Goonies, que cumplen 25 años.

Adiós a Berlanga, suerte que nos quedan sus películas.

Y una confesión: a mí también me gusta Bob Esponja

domingo, 7 de noviembre de 2010

Gatovoladora

Los gatos tienen siete vidas. Siete por las veces que son capaces estos salvajes y arrumaqueros animalitos de descoyunturar su columna vertebral cuando caen desde las alturas.

Así:







En el caso de mi gata, dos pisos.

Los dueños de los felinos somos gente sufrida, dividida entre permitir el libre curso de su naturaleza independiente, curiosa e hijoputesca o castrar los instintos y convertirlos en un puro mueble decorativo, muy a juego con la mantita del sofá y los cojines de Ikea.

Si se opta por lo primero, el gato siempre querrá más y logrará con sus habilidades funambulistas sortear todas los impedimentos para que se escape hasta la terraza del vecino. Hasta que un día ( más bien una noche), plof. A la calle. Dos pisos abajo y la gata desaparecida. Sólo un tenue maullido lastimero indica su localización, amén de dar fe que en terreno desconocido la valentía desaparece.

Una vez recuperado el control, de nuevo en casa, lo primero que hace es popó y pedir un cuenco lleno de comida...

sábado, 6 de noviembre de 2010

Color combination o cómo hacer una protesta estética...

Revuelo en Barcelona por la visita del Papa de Roma, aquel que se menta cuando uno intenta hacer algo imposible... "Esto no lo soluciona ni el Papa de Roma" le dicen los papás a sus hijos para mitigar el momento en que estos perciben que sus progenitores no son divinos... Una lista, pues, de lo que ni el Papa puede solucionar:
- el paro en España. Yo, por si acaso, preparo las maletas.
- el porno en internet. Claro, todos los vídeos que se cuelgan tiene el minutaje ajustado a la acción real del espectador. No sabemos si la SGAE se pronuncia sobre el consumo de estos vídeos.
- la fealdad de Leire Pajín. Icono de la incompetencia de nuestra clase política, que no tiene nada que envidiar a Gil y Gil, ese hombre.
- la pasta que nos va a costar a los contribuyentes su visita. Como si la iglesia no cobrara ya su parte por la cara.

Bien. Hay más. Pero no vamos a aburrir al personal.

Para acabar, un par de imágenes antipapales. La primera, cortesía de la plataforma Jo no t'espero.

La segunda, cortesía de Desorden Creativo, ese simio.

Ambas propuestas de cómo la visita del señor ese que manda en el Vaticano (y que no destituye a los curas pederastas, que pregona por el mundo el desuso del preservativo y que a poco de aterrizar en nuestro país, dice el laicismo campa a sus anchas por culpa de la segunda república) estimula nuestra creatividad.

Cojan pues sus hueveras, pancartas y demás parafernalia antipapa y salgan a la calle mañana, si pueden justo donde acaba el perímetro de súperseguridad que han montando los dueños del tinglado, que se hacen llamar socialistas.

sábado, 23 de octubre de 2010

De ministras

¿Alguién, aparte de mí, piensa que Leire Pajín debería matar a su estilista? Qué fea es la tía...

viernes, 8 de octubre de 2010

Eterno retorno

De vuelta. Otra vez. Enésima oportunidad al Blog, debida al, digamos, empuje de Desorden Creativo. Me han, digamos, linkado sin yo saberlo. Puede que alguién haya visitado este blog y se haya ostiado con su aridez.

Este es un blog árido. Apenas dos entradas por año. Tasa de fertilidad por los suelos, digamos, que no moja mucho. Voy a darle un par de retoques. A ver si resucita de entre los muertos y empieza a vampírizar de por ahí.

Por el momento, vampirizo este vídeo, que encontrado gracias al maestro espada y que bien demuestra que los políticos son siempre y, digo bien, siempre, víctimas de las más bajas pasiones. Si no, no serían políticos.

Ahí va eso




viernes, 6 de noviembre de 2009

Humanizando empresas

Mi vida laboral ha dado muchas vueltas, tantas y de tan diversa índole, que repasarlas lleva un rato. He vivido muchas situaciones tensas. Jefes completamente desconectados de la realidad. Jefes adictos al trabajo, al café de la Nespresso, bipolares y con la extraña convicción de que el tiempo puede dilatarse. Jefes malos pagadores. Sueldos míseros para los trabajadores y vida a todo trapo para los jefes. Jefes que ratean a los colaboradores. Pero no todo ha sido malo. He tenido compañeros maravillosos, divertidos y solidarios con los que he compartido horas muy positivas. He estado, y estoy, en empresas responsables, con jefes amables de los que aprender y con los que ha sido una buena experiencia trabajar, he recibido formación y mi voz ha sido escuchada. En ellas y con las personas que en ellas trabajan, te puedes sentir como en casa.
La mía es una experiencia extrapolable a muchas de las personas de mi edad y también de otras. Actualmente, me encuentro trabajando en un proyecto en el que creo y por el que apuesto. Su nombre es Building Communities y, en él, ser humano retoma el protagonismo de las organizaciones empresariales a través de la construcción de una comunidad real.
No se puede obviar, y menos en un contexto tan duro de crisis como el que estamos viviendo, que las empresas las formamos las personas, con nuestras emociones, nuestro talento, nuestros conocimientos, nuestras habilidades, nuestras aspiraciones y también nuestras relaciones. Olvidar esto es abrir la puerta a la falta de implicación con el trabajo o al abandono de la organización. Para muestra, un artículo aparecido hoy en La Vanguardia que invita a la reflexión.
Para mí, está claro: una empresa en la que el trato sea adecuado, haya un buen ambiente de trabajo, se me permita desarrollarme como profesional, pueda aportar valor, encuentre un sentido a lo que hago, tenga el apoyo de superiores y compañeros y el salario se ajuste a mis necesidades es una empresa donde me quiero quedar y donde voy a dar lo mejor. ¿Qué opináis vosotros?

jueves, 15 de octubre de 2009

Fin de semana largo

Sábado 10 de octubre. Empieza el fin de semana largo y yo con fiebre. Duermo. Me levanto, como, y vuelvo a dormir. Nada reseñable, excepto mi primera adquisión seria para mi viaje del Retorno de Saturno: unas zapatillas de trail con las recorrer largas distancias. Muy bonitas, eso sí. Domingo. 11 de octubre. Excursión al Matagalls para matar la gastroenteritis. Desde la cima, se divisa Montserrat y la plana de Vic. Imposible ver nada en dirección al mar: hay demasiada neblina. Por la tarde, y con las rodillas doloridas, una pinta en el Michael Collins, a la salud de la Sagrada Familia, tan maltratada la pobre. Al día siguiente es 12 de octubre y la mierda sigue brotando a chorros de las carteras de nuestros ínclitos políticos. Felicito a mi madre por su santo y observo, con pesar, que las olas llegarán al día siguiente.